Los acorazados terrestres de H.G. Wells

08:01 Estado Lector 0 Comments





Buen inicio de semana, estoy adaptando nuevos horarios para mi blog, la causa es que al abrir canal no me da tiempo para todo, igual no quiero dejar mis secciones y mi blog descuidado ya que es muy importante para mí.

En recomienda un cuento tenemos un cuento muy especial, los acorazados terrestres es uno de los 63 relatos cortos creados por el padre de la ciencia ficción H.G. Wells. Este cuento fue escrito en 1903, nos relata un combate en las trincheras donde el relato será generado por un corresponsal de guerra, la historia no nos da nombres de bandos enemigos o amigos, si genera  el debate inicial de las desventajas que tiene el otro bando en la guerra al no tener una educación en ese ámbito sino más bien son personas de ciudad y sin mayor entrenamiento.

Sus hombres no son lo suficientemente brutos, ésa es la cuestión. Son una pandilla de enclenques hombres de ciudad, y ahí radica el asunto. Son oficinistas, empleados de fábrica, estudiantes…. hombres civilizados. Saben escribir, hablar bien, hacer todo tipo de cosas, pero en la guerra son pobres aficionados.

El cambio de la historia me genero gran impacto ya que aparecen lo que son unas máquinas que empiezan a aniquilar al bando del corresponsal, él nos relata cómo poco a poco esta máquina va pasando todas las trincheras y logra abrirse camino sin alguna baja. La historia se llena de tensión la verdad disfrute mucho el cuento, pero me genero grandes dudas por la fecha de publicación, así que investigue un poco más sobre el relato y descubrí con gran asombro que esta máquina es un tanque de guerra, pero todavía no se había inventado, H.G. Wells se adelantó a su tiempo y los tanques de guerra aparecen en 1916.

No solo este hecho me llamo la atención de este cuento, si no el debate al uso de la ciencia y la tecnología en la guerra.

«La humanidad contra la máquina» —se le ocurrió como un titular adecuado. El periodismo reduce todo pensamiento a frases.
Se paseó tan cerca de los prisioneros alineados como los centinelas parecían dispuestos a permitirse, los examinó y comparó sus proporciones robustas con las de sus captores de constitución débil.

Espero que le den una oportunidad a este majestuoso cuento, si les gusto esta entrada los invito a comentar y seguirme.

Hasta un próximo escrito

Eliana Castillo


Lectora.

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